Un avión de reconocimiento que está estudiando a Alberto midió 40 nudos en superficie y una presión central de 999 hPa, clara señal de que el sistema se está intensificando, aunque ahora en las imágenes de satélite se lo ve muy desdibujado y sin convección muy profunda.
Esto debería cambiar en los próximos dias cuando Alberto entre al golfo de México y se encuentre con aguas cálidas, aire húmedo y cortante baja, además de que va a interactuar -según la discusión técnica del NHC- con una vaguada inclinada negativamente que se encuentra en la zona.
El pronóstico indica una sostenida intensificación y entrada a tierra como tormenta tropical fuerte o incluso fuerza de huracán según ven algunos modelos basados en el Europeo (ECMWF). Por ahora está todo muy desarmado, pero veremos si con el paso de las horas la cosa cambia...
