Debo admitir que no soy fanático de la época otoñal e invernal, pero no viene nada mal esta condición considerando que esta parte del mundo se está calentando mucho. No obstante, junio arranca distinto, popularmente en Paraguay lo llaman "Veranillo de San Juan". Como meteorólogo aferrado a no violar los teoremas de incompletitud de Gödel, no puedo asegurar su existencia, ya que aún no se ha demostrado, que yo sepa, pero tampoco puedo hacer lo contrario, es un acto irreverente del hombre querer poner límites a la naturaleza.
